Iniciativa para ser ágil

La iniciativa es el ingrediente necesario que motiva el crecimiento personal y el colectivo. Este crecimiento se alimenta de los deseos y aspiraciones que tiene cada persona y se concreta en con el duro trabajo diario.

Es algo, en ocasiones, difícil de exigir a otra persona, porque en cierto modo es algo que va unido al carácter. No es lo mismo, exigir a una persona que realice un trabajo, una entrega, un desglose en funcionalidades más pequeñas, que pedirle que sea una persona con iniciativa, con capacidad de cambio, de visión de futuro, de rectificación constante del rumbo.

¡Qué importante es diferenciar lo urgente de lo importante! Son dos parámetros clave que suelen definir la prioridad de un proyecto, entrega, iteración. La iniciativa, no es ser una locomotora que entra a todo, que toma todo como urgente y se olvida de lo importante, o por decirlo de otro modo, de lo continuo o planeado. De hecho, hay cosas que pese a las ganas iniciales de hacerlo, tras pensarlo con detalle, compensa desecharlo o reconducirlo hacia otro lado.

Pero por el otro extremo, está el caer en tener únicamente iniciativa para cumplir las normas establecidas, y desaprovechar todo lo que supone un cambio o una manera diferente de ver las cosas, incluso de probar cosas nuevas. En esos casos, se puede decir que la iniciativa se ve sofocada por la comodidad o miedo al cambio. Es la necesidad a permanecer sin cambio de estado lo que lleva a matar la iniciativa. Es muy enriquecedor compartir diferentes puntos de vista. Tratar de entenderlos y de criticarlos. Cuántas veces se quiere tener razón a toda costa, y más ahora que la postura de haters está tan de moda. No pasa nada por no tener razón en ocasiones, siempre que aprendamos de ello y saquemos algo positivo que nos mejore. Es muy difícil mantener un estatus de persona que no yerra nunca… Sobre todo, porque el error llegará tarde o temprano, y más vale cometerlo rápido y aprender que cometerlo tarde y no reconducirlo.

Por último, pensaba en algunos campos concretos en los que la iniciativa personal es una clave para mejorar. Quizás alguno te puede ayudar:

  • Formación personal: profesional y humana.
  • Compromiso con las metodologías de trabajo colectivas. Pienso en Scrum: puntualidad en la reunión diaria, retrospectivas, actualización de pizarras, etc.
  • Tener un punto de vista crítico constructivo hacia decisiones externas e internas. Preguntarse por qué.
  • Ofrecerse para sacar adelante temas del equipo: tareas de un sprint, investigar una herramienta, compartir conocimiento con un compañero, etc.
  • Probar y errar. Corregir. No desanimarse.

 

 

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