¿Te sientes coaccionado por la agilidad?

En ocasiones se perciben sentimientos enfrentados dentro de la agilidad. Por un lado se tiene cierta sensación de libertad que facilita la comunicación, el trabajo en equipo, incluso el buen rollo; pero por otro lado, en ocasiones se pueden ver las prácticas de un framework concreto como ataduras que llevan a situaciones repetitivas, y que en definitiva coaccionan la libertad del equipo e individual.

Pues bien, es natural que estos sentimientos confluyan en ocasiones, ya que son meras percepciones. Pero por encima de todo, hay que tener una idea bien clara al respecto: La agilidad no es un fin, es un medio.

El objetivo del equipo ágil no es implementar una metodología ágil concreta, Scrum por ejemplo. El objetivo es entregar mayor valor en cada iteración, es hacer software que funcione con calidad, es ser mejor equipo y mejorar personalmente, es ser feliz, y un largo etc.

Por tanto, cuando lleves un tiempo implementando la agilidad con tu equipo, reflexiona. Revisa si estás dirigiendo tus acciones hacia los fines o si estás confundiendo los medios con lo realmente importante.

Lo que recomiendan los expertos, aunque depende un poco del tipo de framework que utilices, es que al principio seas muy escrupuloso en cumplir todos los elementos esenciales que lo definen: reuniones, enfoques, iteraciones, sprints, retrospectivas, etc. Pero a medida en que el equipo se siente cómodo ya con los “rutuales” y ha estado trabajando con ellos desde hace tiempo, se puede innovar e introducir alguna variable de cambio. Generalmente  ayudará a que el equipo reaccione con una actitud interna de buscar el fin del que hablábamos antes, independientemente de las circunstancias.

Por poner un ejemplo concreto: si estamos hablando de Scrum, es necesario al principio que todo el equipo siga todas las buenas prácticas que lo componen, eso sí, siempre tratando de comprenderlas. Y tras un cierto tiempo de sentirse cómodo con ellas, puede ayudar romper un poco la rutina y hacer algún cambio. Toca al Scrum Master discernir si el equipo está preparado para ese cambio, si es lo suficientemente maduro. Un ejemplo que puede ayudar es el de cambiar la duración del sprint, quizás tras varios sprints de 2 semanas, se puede hacer un sprint de 3 semenas en el que se pueden ver temas más internos (refactorizar, estandarizar, etc.). Definir alguna secuencias como 3 sprints de 2 semanas y 1 de 3 semanas: 2 +2 +2 + 3 + …

Una idea que se deduce de todo esto es que no existe la agilidad como tal (dicho así, tras leerlo varias veces, suena muy duro…). Porque lo que existe es mi agilidad, tu agilidad, la que cada uno aplica a su equipo, a su empresa, a su sector.

Agilidad e innovación están muy unidas. ¿Qué innovaciones se te ocurren para mejorar tu agilidad?

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